El megalitismo

Durante la Prehistoria los tipos de enterramiento y ritual funerario irán cambiando en las Peñas de los Gitanos. En Montefrío se han hallado enterramientos neolíticos en la cueva de las Tontas y en el poblado de Los Castillejos. A partir del IV milenio a. C. se construyen necrópolis megalíticas.

Con el nombre de megalitismo (4.000-1.800 a. C.) se designa la realización de construcciones con grandes bloques de piedra y finalidad funeraria, ritual y de culto a los antepasados. Su función también se ha ligado al control y demarcación del territorio y del uso del agua.

Existe una gran variedad de sepulcros megalíticos, como los sepulcros con corredor, también denominados dólmenes. Estos megalitos constan de una puerta de acceso que, a través de un pasillo o corredor, conducía al interior de la cámara funeraria, donde se depositaban los difuntos. Una vez acabado, se cubría con un montículo de tierra y piedras, sellándose además la entrada.

La orientación de los dólmenes y su entrada corresponde con la salida del sol por motivos místico-religiosos. Como construcciones destinadas a un uso colectivo, se introducían en ellos varios muertos en posición fetal. En el ritual de enterramiento, el cadáver se purificaba y se acompañaba de ajuar funerario, objetos que actualmente permiten fechar las sepulturas y conocer datos sociales y económicos.

En Montefrío existen más de cien megalitos ubicados en las distintas necrópolis o cementerios de las Peñas de los Gitanos: El Rodeo, La Camarilla, Los Guirretes y El Castellón. En algunos dólmenes se conservan incluso grabados y decoraciones en relieve.